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Déjame Enfurecer tus Deseos
Sus labios susurran mi nombre
tras el cristal la desnudo
con la misma intensidad
de aquellos amores que surgen espontáneos.
¿Qué primavera te gradúo de ilusión,
qué árbol te cobija en un bosque impensado?.
Déjame arrinconarte en un pasillo
de esta antigua casa
y simultáneamente embriagarnos de este
instante,
enfurecer de pasión nuestros deseos
con la química de un beso.
Sé que me recordarás en la orilla del próximo otoño
en la ocasional tristeza que deshoja una sílaba
en el difuso aroma de una alameda al amanecer.
No será fácil que te olvide,
tu sensualidad horada la quietud de mis días.
- de El Amor se Declara Culpable
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